En enero el Gobierno concretó dos medidas clave: el establecimiento del sistema de balloon frame (entramado de madera) y el de steel framming. Este último se basa en estructuras metálicas, de acero galvanizado, donde las paredes se conforman con diversas capas de materiales, como lana de vidrio, poliestireno expandido (telgopor), placas de yeso y de cemento, entre otros materiales. “Este sistema ha ido adquiriendo cada vez más peso en la obra pública gracias a que reduce los tiempos de ejecución. Se utiliza en muchos planes de vivienda de interés social en las provincias con climas más rigurosos y también ha sido el sistema adoptado por el Ministerio de Educación a la hora de comenzar con el plan de 3000 jardines de infantes. Si bien ambas tecnologías ya eran utilizadas en el país, el cambio es que ahora no requerirán tramitar un CAT (Certificado de Aptitud Técnica) para iniciar cada proyecto. Un requisito que implicaba un procedimiento burocrático que desalentaba la adopción de estos sistemas. Hoy tanto la construcción en seco como la de madera pueden competir en igualdad de condiciones con los ladrillos en las licitaciones de obras públicas entre las que se planea la construcción de las viviendas sociales.
